El Sol

Escrito por Mercedes

El Sol o el poder de la conciencia…

Lo que hay que saber sobre el Sol:


¡Cuando decidimos aterrizar aquí abajo, dejar el limbo para encarnarnos y empezar un ciclo nuevo, nacer y si creemos en la posibilidad de otras vidas…renacer, nuestro alma debe elegir el camino que seguirá y las lecciones mayores que tendrá que aprender a su paso por este magnífico planeta azul! Si el conjunto de los planetas determina una trayectoria y un potencial para realizar, el Sol es el que representa el ideal que prometimos alcanzar. Así pues según el signo en el que el astro brilla el día de nuestro nacimiento en este mundo, heredamos o ,para los que no creen en la casualidad, seleccionamos de entrada un campo de experiencia y unas cualidades de ser específicas… Sin excluir de ninguna manera el desarrollo de las variantes que manan de la gran diversidad de intercambios interplanetarios, nuestras elecciones orientarán en parte nuestro itinerario, matizarán nuestro carácter y representarán una referencia, el ancla y la brújula del aventurero.

Lo cierto es que somos todos un poco nómadas aunque prisioneros y deudores eternos de una ley de atracción que nos ancla al suelo, algún día habrá que comprender que para liberarnos definitivamente de la gravedad tanto física como espiritual, tendremos que viajar, evolucionar pero quizás paradójicamente parar de mirar hacia las luces exteriores y juntarse en el centro de uno mismo con nuestro sol interior que al igual que un faro en la oscuridad intentará hacernos volver a buen puerto es decir,¡lo más cercano a nuestro alma!

Entonces siendo la función solar principalmente la de iluminar, guiar el ser…hacia él mismo y marcar el rumbo, el camino a seguir, los dones a cultivar, las facultades individuales mayores a desarrollar, siempre empezaremos el estudio de un tema por una autopsia minuciosa y una inmersión total en el corazón (órgano que rige en el plano físico) del Sol y ¡del proyecto que representa!

El Sol en nuestro tema:


El Sol simboliza ante todo la fuente de luz que permite la vida. Proporciona así la energía vital, el calor y permite a todos los organismos crecer y manifestarse. Pues si la luna es naturalmente asociada a las fuerzas nocturnas (inconsciente, sueños…) y rige nuestra parte femenina (el yin), el Sol rige nuestra parte masculina (el yang) y diurna, nuestra conciencia y nos dota de la fuerza inicial que nos dará el impulso para ser y crear. Pues en principio es por el día que actuamos y que invertimos nuestras fuerzas para realizar ¡nuestra obra!

Siendo el reflejo divino sobre la tierra, el Sol nos informa de la voluntad del sujeto, de la imagen que tiene de él y, que desea imponer fuera y a menudo también, ¡de un ideal de realización de sí mismo que buscará a alcanzar! En nuestro tema astral representa en primer lugar el padre, principio al que tendemos a veces a identificarnos con más o menos suerte y sobre todo con más o menos razón, para una mujer el marido, “oficial” a diferencia de Marte que nos informa sobre el amante y la naturaleza (a menudo más oscura) de nuestros deseos.

Si el Sol calienta y permite la eclosión de la vida así como la expresión radiante de nuestros talentos y la justa manifestación del ego, también caracteriza sus posibles derivas y la energía que gastaremos tanto para llevar y concretizar nuestras aspiraciones las más elevadas, para servir nuestras ambiciones las más legítimas como para satisfacer nuestras ansias de gloria (de oro, material asociado al deslumbrante planeta) y las ganas a veces obsesivas que tienen algunos de estar bajo los focos “ad vitam eternam” y olvidando entonces, a la vuelta de su búsqueda de reconocimiento “egotista”, la última finalidad de la carrera del Sol que no es otra que la del acceso a una mayor conciencia.

El Sol nos canta por fin las alabanzas del amor divino y revela una parte de nuestra aspiración a la transcendencia. Recorriendo el zodiaco en 365 días, el astro diurno iluminará entonces en un año las doce casas que componen nuestro tema y, ¡vitalizará por turno a cada planeta y ángulo de nuestra rueda zodiacal personal! Pondrá de relieve (para lo bueno y para lo malo) las características de nuestro recorrido individual, nos permitirá actualizar, repasar, mejorar nuestro acercamiento a la vida y comprender lo que está en juego en la encarnación. También nos llevará a afrontar regularmente y esperemos que a sacar a la luz los obstáculos que se hallan en el camino de la evolución.

Sin el Sol y su radiante presencia no seríamos nadie, no seríamos…podríamos partir de esta constatación básica para invitar a cada uno (y a nosotros mismos) a explorar con respeto y gratitud el cosmos infinito claro pero también a no diferir más la necesaria y esencial investigación de nuestro universo interior, ¡a veces igual de insondable!
La posición del Sol en su horóscopo será el indicador central de la dirección de su evolución, las características del signo zodiacal en el que se encuentra su Sol serán las mayores ventajas por desarrollar en el curso de su vida con el fin de remediar a las situaciones negativas y progresar hacia sus ideales.




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