12 consejos para pasar el invierno sin problemas

Escrito por Julia

El invierno, el gris, el frío, brrr, en principio eso no hace soñar. A no ser que existan muchas maneras para hibernar inteligentemente, hacer lo inevitable agradable, coordinar muchos pequeños placeres que dan calidez al corazón, al cuerpo, al ánimo. ¡He aquí nuestros buenos planes para cada uno de los signo, con el fin de pasar un bello invierno! Aries: Una racleta. Entre la Nochebuena y la gran fiesta del 31, estás lejos de quemar algunas calorías. Y por otra parte no es importante. Lo que cuenta, es continuar festejando, permanecer conectado con los amigos, duplicar los buenos momentos. Me dirás que reunir a tus compañeros alrededor de una ensalada con quínoa y un jugo de pepino se puede hacer, pero esto corre el riesgo de ser menos festivo. Quedarte en la cama. Para hacer muchas cosas con tu pareja que no sea reticente. Unas volteretas y la temperatura sube. Jugar a las adivinanzas. El misterio te intriga tanto como te molesta. Pero si tu curiosidad es motivada, tu interés está alerta. Y si juegas puedes ir lejos en la exploración, el descubrimiento, la aventura… Proyectos. Ya se trate de elaborar las vacaciones del verano próximo u organizar un día con los hijos, necesitas hacer cosas, mirar lejos, superar tu horizonte. Así que el frío, la noche que cae demasiado pronto, las narices congeladas… lo toleras en tanto tienes la capacidad para proyectarte en días más indulgentes. Discutir alrededor de una taza de té. Prefiere la acción al bla, bla, bla. Pero cuando el rigor del invierno te impida asomar la nariz, debes saber que una discusión apasionante puede cambiar el tono. Enfréntate con tus ideas. Busca la contradicción. Empuja a tu interlocutor a sus atrincheramientos. Aprenderás mucho de él, más aún de ti. ¡Tanta información puede servir en tiempos más cálidos! Géminis: Leer. Imagina la lluvia fina y fría que corre por las ventanas y consiéntete en un sillón en compañía de un ben libro. Por una parte lo mental eleva tu espíritu. Por otra parte, aún si eres muy hábil para hablar de libros que no has leído, películas que no has visto, enriqueces tu conversación con conocimiento de causa. Tener un diario. Signo por excelencia de lo escrito y de la comunicación, ¿por qué no anotar tus impresiones día a día, profundizar en tus reflexiones? Esto te puede incitar a lanzarte a la redacción de una obra más ambiciosa. A corto plazo, la lectura de tus notas dará la distancia necesaria para una mejor gestión de tus emociones. Permanecer joven. Invierte en cremas anti-arrugas, incluso peelings apropiadas para invierno… todos estos trucos te dan un buen aspecto y aclaran tu rostro. Si no, algunas batallas con bolas de nieve harán igualmente el trabajo. Si la juventud es en principio un estado mental, también es una actitud. Y por este lado, estás en la cima. Huirle a las corrientes de aire. Más fácil decirlo que hacerlo, es cierto, pero tampoco más sencillo de lo que parece. Bastante frágil de los bronquios, abrígate tan pronto asomes la nariz afuera, esto te evitará enfermarte. Invitar a los amigos a la casa. Siendo tan feliz al estar rodeada de mucha gente, ¿por qué no convidar a tus amigos? El interés es doble: mantienes una vida social que te es indispensable y evitas salir al frío después de haber regresado en plena noche. Todo confort… Leo: Beber. Antes del esfuerzo. Durante el esfuerzo. Pues no se trata de descuidar tu forma física a causa de un simple hielo o temperaturas heladas. Como el frío acelera la deshidratación es preciso e incluso imperativo que bebas agua. Por lo tanto es importante tener una cantimplora cerca de ti… Aburrirte. Sí, esto puede parecer raro como actividad, pero el invierno es el momento ideal para no hacer nada. No estás obligado a correr en todos los sentidos, genera una holganza que pueda ser fecunda. Este tiempo libre, desprovisto de toda ocupación, favorece la reflexión, desarrolla la imaginación, brinda ideas, obliga a encontrar en sí mismo recursos a menudo desconocidos. Sí, el aburrimiento es tu aliado. Cambiar de decoración. Modificar el diseño de una pieza, aumentar los ventanales, dar brillo a la cocina, es importante que tu casa sea digna de tu personalidad muy teatral, muy exhibicionista… con el fin que en los días bellos puedas impresionar a los amigos. Hacer compras. ¿Qué más? Los almacenes, los centros comerciales bien iluminados, bien aclimatados, te atraen como un faro en medio de este invierno que no termina. Doble ventaja: te aseguras tu cuota de pasos diarios y refinas tu apariencia con el fin de siempre estar más a la moda, siempre más destacado en medio de toda la gente atrapada en sus abrigos. Brillar como un árbol de Navidad. Aun cuando las fiestas hayan pasado, llénate con mil luces. Joyas, brazaletes, vestimentas brillantes… ¡la fiesta continúa! Virgo: Reorganizar tu clóset. Entre las piezas que ya no te pones y aquellas que están pasadas de moda, tu closet está repleto de vestidos complicando la búsqueda de aquellos que quieres llevar al trabajo. Pérdida de tiempo, pérdida de lugar, aprovecha el invierno para organizar tu closet como una boutique de lujo. Es agradable para los ojos y para tu estado de ánimo. Traer leña. Un buen fuego de chimenea chispeante en la sala, ¡qué placer, que felicidad! Hacer provisiones de leña te tranquiliza, no hay riesgo de carecer de ésta es mejor que gastar dinero en combustible o en consumo de gas. Beneficio adicional: haces deporte, quien jamás ha cargado 3 troncos de leña no puede saberlo… Cenar bajo los candeleros. Te gusta el refinamiento, la cortesía, los buenos modales, tienes en invierno excelentes razones para arreglar una cena cálida e íntima con tu pareja amorosa. Un fuego de chimenea, la dulce luz de las velas, el cristal que centellea y he aquí una atmósfera propicia para las confidencias, para las aproximaciones de todo tipo. Jugar al bridge. Puedes jugar también a la batalla naval o al parqués, pero sería un insulto a tu inteligencia, a tus capacidades de análisis y observación. Se necesitan 3 jugadores, tiempo (dado que las noches son largas, esto no es un problema) y una sagrada concentración (eso tampoco es un problema). Abastecer tu botiquín. Es cierto que en invierno un resfriado llega pronto con una nariz que gotea, un aspecto pálido y ojos enrojecidos. Si no hay razón para que permanezcas enferma por más tiempo que el resto del año, te tranquilizará saber que tienes en el botiquín lo suficiente para enfrentar aquellos pequeños males invernales. Escorpio: Colocar la ropa sobre el radiador. Antes de tomar tu ducha, dispón lo que has elegido llevar puesto sobre el radiador caliente. A ti que te gusta batirte entre el calor y el frío, inicia el día con excelentes disposiciones. Estar desnuda bajo tu suéter. Desnudarse, aun si hace calor, es un mata-pasiones. Es mucho más sexy (y en este dominio eres una referencia) no llevar nada bajo tu suéter. Tu enamorado, tu novio, adorará calentarte. Llevar ropa interior fina. Encajes, ligas, seda… hacer su pequeño efecto todo el año. Pero cuando hace frío el contraste es aún más sorprendente. Cálido por dentro, frío por fuera. Calentarte complaciéndote, dando placer, es una idea excitante… Salir. Ponerte una chaqueta, botas, un sombrero y desafiar el frío. Y como consecuencia dar vueltas en círculo en la casa no te hace nada bien. La hibernación golpea rápidamente tu sistema. Continúa saliendo, viendo a tus amigos, organiza noches como en los buenos días. Todo lo que te caliente el corazón mantiene tu forma. Equipar tu carro con neumáticos para nieve. Y mejor aún, adapta tu comportamiento al clima frío. Aun cuando te guste el riesgo y jugar con fuego, no te pongas en peligro. No compliques las cosas. Asegura tus relaciones con otros. Capricornio: Festejar dignamente tu cumpleaños. Navidad, Año Nuevo, es normal celebrarlos con bombos y platillos. A no ser que tengas otro evento por festejar: tu cumpleaños. Es la oportunidad adicional para irse de farra, convidar a los amigos y estallar hasta la media noche. El invierno contigo se hace una sucesión de eventos. ¡Tuya es la vida de estrella! Hacer una terapia de chocolate. ¡No parece razonable, pero qué es bueno! Además, llenarte de magnesio es indispensable para el organismo. Y además hace bien al estado de ánimo. Y encima de todo tú que siempre pones atención a todo, tienes el derecho a dejarte llevar. Tomar sopa. Buenas sopas con buenas legumbres como las de la abuela, no hay nada mejor para calentarte. Pero en lugar de preparar las clásicas de puerros, zanahorias, papas, varías las recetas, juega con los sabores, diviértete… crema de calabaza con castañas, sopa de frijoles y jamón, sopa de pesto y queso parmesano… ¡esto hace bueno el invierno! Bajar el termostato. Aún si hace mucho frío afuera, no es razón para vivir en una estufa. Las habitaciones recalentadas te llevan a una vida de molusco lo cual no es tu estilo. Cuadrar el termostato a 18°, 19°, te mantendrá en forma y te dará economías en la electricidad o el gas. Concederte momentos de relajación. Tienes derecho a no hacer nada y el deber de no sentirte culpable. Sumergirte en un baño de espuma no le hará daño a nadie y te hará un bien maravilloso. Esto seguido de un masaje junto con tu pareja amorosa les hará bien a los dos. Tomando y dar placer todo el mundo se encuentra. Acuario: Soplar las velas. Después de las fiestas de fin de año, la celebración de tu cumpleaños te brinda una oportunidad adicional para reunir a la familia, a los amigos, hacer fiesta, poner calidez a la frialdad del invierno. Atreverte a lo que siempre has soñado. Este tiempo que no se puede pasar afuera puede ser llenado de otra manera. Haciendo actividades que no tenemos por costumbre hacer el resto del año. ¿Por qué no te lanzas a la redacción de un libro, a la fabricación de un objeto que te sería útil y que no existe en el comercio, a la práctica de yoga, el diseño de una sala de video en casa? A la hora del invierno pasa a los placeres del invierno. Dejar de fumar. Ya sea en tu casa o donde tus amigos, fumar al interior se hace cada vez menos. Fumarse unos cigarrillos cuando la temperatura se aproxima a cero no es realmente un momento de placer. ¿Y si aprovechas para decir no al tabaco? Con ese dinero ahorrado podrás partir hacia el sol el verano que viene. Vestirte cálidamente. Y pasearte. Es importante permanecer en contacto con la naturaleza, eliminar las toxinas, luchar contra el estrés que te contamina con frecuencia. Bien calzado, bien envuelto, listo para estar en forma. Organizar momentos en pareja. Sí, es cierto que la intimidad no es tu punto fuerte. Pero en invierno, con los días que se alargan y las temperaturas que no son atrayentes, eres forzado a permanecer más tiempo en tu casa. Cara a cara con tu pareja amorosa. Hablar juntos, hacer cosas juntos, no hacer nada juntos, descubrirse, reconocerse… ¿desde hace cuánto tiempo no te había ocurrido esto? Tauro: Crear tu nido. Encender un buen fuego, enroscarte en una manta, beber una taza de chocolate mientras miras una comedia sentimental… el invierno, es genial. El rigor de las temperaturas, el mal tiempo, son buenas razones para permanecer en casa y aprovechar tu caparazón. Cero culpabilidad, un máximo de placeres. Explotar en la cocina. Aprovecha los largos domingos glaciales para refugiarte en la cocina, experimentar nuevas recetas, probar asociaciones originales, consentir a los glotones de los cuales eres uno de los mejores embajadores. Todos estos aromas que invaden la casa, todo el placer que sientes complaciendo a la gente que amas, mantienen el corazón y el cuerpo cálidos. Comer ligero de vez en cuando. Seamos claros, privarte de golosinas no tiene ningún atractivo para nadie. Pero piensa también que agregarle dos, tres, cinco kilos superfluos a la balanza y sobre todo a los muslos, no va a complacerte. Si quieres bailar todo el verano, debes ser precavida desde el invierno. Dar abrazos. Qué suerte, las noches son largas, muy muy largas. Para un amante ten resistente como tú, es tiempo para que gane el placer, la sensualidad y la oportunidad para desplegar la amplia gama de tus posibilidades. Decorar la casa. La pintura de salón no está muy fresca. El papel pintado de la habitación, está fuera de moda. Cuando hace mal tiempo afuera es el momento para crear belleza adentro. Hojea las revistas de decoración, encuentra la joya y haz de tu interior, ya confortable, el espacio más refinado, acogedor y de buen gusto.

Cáncer: Regresar a tu caparazón. A veces se te reprocha volver a tu recogerte en ti mismo, pero en invierno tienes buenas excusas para hacerlo. Y de todas maneras, no tienes por qué dar excusas. Aprovecha la comodidad de tu casa, bien acogedora, evoluciona en medio de los objetos que te provocan placer. No te prives de eso. Ir al cine. Películas de aventura, comedias… alimentan una imaginación que ya has desarrollado. Una bella sala climatizada, bajo el máximo confort, con palomitas de maíz y eventualmente una compañía cinéfila, es todo lo que se necesita para pasar un buen momento. Disfrutar de un baño caliente. Parece ser que las duchas son más tonificantes, pero el tono no importa. Parece que las duchas consumen menos agua pero el marinarte por largo rato en la tina lo compensa. Y además te hace bien y te calienta de abajo a arriba. Los vapores del baño favorecen la penetración de una mascarilla. ¡Además, así es! Comunicarte. Ya que las actividades al exterior son limitadas, apúntale a aquellas que se pueden hacer en pareja en la intimidad de tu nido acogedor. Comienza por hablar de aquello que te complace, de lo que eres, de lo que esperas de la pareja amorosa, de tu pareja. Dejan las cosas claras en tiempo de invierno. Tejer. Un punto a la derecha, otro al revés, no es muy complicado, así se pasa el tiempo y desarrollas tu creatividad. Se suma a esto el orgullo de realizar piezas únicas y calentar a tu familia en invierno.
Libra: Visitar los museos. Maravillas de pinturas, esculturas por descubrir en lugares sublimes y bien climatizados, ¿no es la felicidad de todo esteta en tu medio? Y no hay necesidad de ir lejos. Hay muchos esplendores por descubrir cerca de ti, tan cerca que prometemos visitarlos un día sin hacerlo jamás. Y bien, el invierno es el momento para jugar al turista de proximidad. Hibernar inteligentemente. El tiempo que hace afuera es una invitación al sueño. Pero en lugar de quedarte en la cama lo cual va a adormecerte todo el día, opta más bien por una siesta. Sentirás fuerzas para las largas noches de invierno. Comprar flores. Un magnífico ramo de rosas de Navidad, anémonas encantadoras, aportan color a tu interior. Estas flores naturales prueban que la vida no está totalmente dormida y esto hace bien al ánimo y es bueno para la casa. Visitar los anticuarios. Baratijas antiguas, muebles delicados… las boutiques de antigüedades te invitan a un viaje a través del tiempo, de la belleza, de la elegancia y de lo insólito. Beber una taza de té caliente en porcelana de Sevres, y el invierno gana enseguida todo atractivo. ¿No te parece? Escuchar música. Cierra las persianas. Apaga el teléfono. Entra a tu caparazón. Inserta un CD en el lector y déjate llevar por la música que te gusta. Durante una, dos o tres horas, el tiempo no cuenta. ¡Estás en tu burbuja, ruega no equivocarte! Sagitario: Ventilar la casa. No se trata de vivir en una estufa con el pretexto que te congelas afuera. Abre las ventanas 10 minutos al día y renueva el aire. Dormirás mejor. O no dormirás en absoluto. Si necesitas una cobija adicional, tu novio, tu enamorado, se encargará perfectamente del asunto. Organizar noches temáticas. Noches de cine en casa, noches de juegos, noches de « buena comida », llamar a tus amigos. Juntos, nos calentamos. Muchos, olvidamos el frío, la noche, la tristeza. Consultar catálogos de viaje. África, Asia, Patagonia… tal vez las visites un día. Tal vez jamás, poco importa. En la noche invernal, hace bien ampliar tus horizontes, soñar con destinos mágicos, imaginarte bajo el sol. No hay necesidad de visa o de vacunas cuando los viajes se hacen en la mente. ¡Clase ejecutiva por iniciativa propia! Evitar los pantalones. Es verdad que una vez regresas a la casa, necesitas sentirte cómoda. Pero de ahí a permitir pantalones más pantuflas más el poncho traído de Lima, no. Aún para permanecer en la casa, haz un esfuerzo mínimo de vestuario. ¡Tu pareja lo apreciará! Desafiar el frío. Si sólo queda uno, será tú. Afuera. En el frío. A pesar de la tempestad. Tú que amas los desafíos, tienes cómo mostrar tu valentía. ¿El rigor invernal? ¡Un niño para un aventurero de tu temple!
Piscis: Reunirse para comer el pastel de reyes. Piensa en el día de la amistad, no olvides el día de San Valentín, el candelabro, los carnavales… cuántas fiestas en perspectiva durante el invierno. Muy centrada en la familia, adoras reunir a tu pequeño mundo alrededor tuyo. La sonrisa de los padres, las alegrías de los niños… esto dará calidez al corazón. Ir a un baño turco. Envolverte en los vapores húmedos que hacen gotitas en el cuerpo, dilatan los poros, limpian la piel en profundidad, alivian los dolores corporales, descongestionan los bronquios, es un placer y una necesidad de la que no debes privarte. ¡El agua, el calor, en invierno, lo baña todo! Ronronear. Instálate en un sofá. Acurrúcate contra tu ser querido o tu enamorado. Deja que tu mano vagabundee por su cuerpo, invita a la suya a vagabundear por el tuyo… lo que sigue te pertenece. Andar en pantuflas. Invierte en zapatillas rellenas, zapatillas adorables… obteniendo el placer de relajarte al regresar a casa. Al diablo con la moda y sus dictados, debes dar prioridad a la dulzura de una chaqueta cómoda, el confort de un pantalón esponjoso. ¡Hogar dulce hogar! Tomar el desayuno en la cama. Aplaza el momento de salir de la cama tomando tu desayuno allí. Una taza de café bien caliente, algunas tostadas, un jugo de naranja seguido de besos, de caricias y de todo aquello que llegue hasta el mediodía. Sin el invierno y el frío afuera, ¿habrías ocupado así de bien tu mañana?




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